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Centelleos de letanía: el Campus Universitario de la Diagonal ante el espejo de la Barcelona Futura

Autor: Carolina B. García-Estévez
Capítulo en el libro: Construir para la enseñanza superior: las ciudades y templos del saber (1930-1990)
Páginas: 59-66
Editorial: T6) Ediciones
Ciudad: Pamplona
ISBN: 978-84-92409-86-0
Año de publicación: 2026
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La contribución analiza la transformación de la avenida Diagonal de Barcelona como un espacio clave donde confluyen utopía, poder político y experimentación arquitectónica. Tras el Plan Cerdà, la Diagonal fue concebida como eje estratégico de conexión nacional e internacional. En este contexto, el proyecto Barcelona Futura de Rubió i Tudurí (1929) propuso una visión ambiciosa de ciudad moderna con rascacielos, grandes infraestructuras y la integración de Collserola como parque metropolitano. Esta idea fue reinterpretada por el GATCPAC en 1931, que planteó la Diagonal como columna vertebral de una urbanización racional basada en bloques en altura, en línea con los principios del movimiento moderno europeo.
Durante el franquismo, lejos de romper con estas ideas, el régimen resignificó la Diagonal como espacio simbólico y monumental, convirtiéndola en la Avenida del Generalísimo. A través de edificios como la Residencia de Oficiales y eventos como el Congreso Eucarístico de 1952, se construyó una escenografía de poder político y religioso. Paralelamente, la creación del Campus Universitario introdujo nuevos usos y consolidó el eje como espacio institucional.
A partir de finales de los años 50, la Diagonal se convirtió en un laboratorio de arquitectura moderna con proyección internacional. Edificios como la Facultad de Derecho reflejan influencias de corrientes como el racionalismo, el brutalismo o De Stijl, y muestran una tensión entre innovación formal y las limitaciones impuestas por la urgencia política del régimen. Diversos concursos y proyectos para colegios mayores y facultades evidencian un diálogo con referentes europeos y americanos, aunque también una creciente preocupación por la mímesis y la repetición estilística.
Finalmente, el texto plantea que el Campus Diagonal no responde a una planificación unitaria, sino a una acumulación de propuestas diversas. Se configura así como un “archipiélago” de arquitecturas autónomas que coexisten dentro de un mismo eje, reflejando las contradicciones históricas entre utopía moderna, instrumentalización política y pluralidad disciplinar.