Da Barcellona a Santiago. Visioni della Spagna ne "L’architettura della città"
Autor: Carolina B. García-Estévez
Capítulo en el libro: Da
Barcellona a Santiago. Visioni della Spagna ne "L’architettura della
città"
Páginas: 133-142
Editorial: Il Poligrafo
Ciudad: Milano
ISBN: 9788871158518
Año de publicación: 2014
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Aldo Rossi visita España en 1964, en plena gestación del libro L’architettura della Città. Su primer
contacto con la cultura hispánica había llegado años antes, a través de los
textos del historiador francés Pierre Vilar, que describía España como “un pequeño continente”, palabra que proviene del
latíncontinere, y que significa “mantener
juntos”. Pero, ¿qué experiencias vitales y antagónicas se dieron cita unidas
tras los pasos de Rossi por España? Las dos acepciones del tiempo que el propio
arquitecto definiría años más tarde como “tiempo cronológico” y “tiempo
atmosférico”.
El tiempo como devenir y progreso y el tiempo como memoria.
A la primera, Barcelona brindaba desde el Pla Cerdà el mejor
ejemplo de planificación urbana de una ciudad desde el empirismo de la ciencia
de la economía. Y de ello tomaban muy buena nota el grupo de catalanes
capitaneado por Salvador Tarragó, responsable de la introducción a la edición
castellana (1968) de L’architettura della
città, así como de las futuras visitas de Rossi en España, que concluirían
de forma álgida en el Seminario Internacional de Arquitectura de Santiago de
Compostela en 1976, así como los monográficos dedicados a la figura del
arquitecto en la revista 2C. Construcción
de la ciudad.
A la segunda, Granada, Córdoba, Segovia y Mérida le ofrecían
el origen necesario que todo proyecto intelectual necesita para prosperar. Y de
esta manera, la fortuna crítica del libro de Rossi se construía gracias a la
reinterpretación del legado del Movimiento Moderno como un eterno retorno que
re convocar desde la historia y el monumento. Las visiones de la arquitectura
tradicional castellana, como los corrales sevillanos, se verificaba en su
espera a través de las máximas del Movimiento Moderno en su rue corridor, o bien la posible
monumentalidad de las estructuras de planta libre sobre pilotis encontraban su análogo en el acueducto de Segovia o Mérida,
ambas ilustraciones que acompañan la primera edición del libro. La Alhambra de
Granada, extraída de la edición de Owen Jones del viaje con Jules Goury en
verano 1834, junto a la mezquita de Córdoba, completaban la aportación española
al manifiesto rossiano.
Un año más tarde, tras el viaje a España, Rossi participa
junto a Emilio Mattioni, Gianugo Polesello y Luciano Semerani en el X Convegno
Nazionale di Urbanistica, celebrado en Trieste entre el 14 y el 16 octubre
1965. El tema de su ponencia conjunta, centrado en el problema de la escala,
retomaba de nuevo esas dos acepciones del tiempo, a través de función (tiempo
productivo) y figuración (tiempo de la memoria). La lección del “continente”
España había sido tenida en cuenta.