El lugar de la representación en el campo arquitectónico : Un problema de distancia

Autor: Felipe Corvalán Tapia
Dirección: Pau Pedragosa y Ramon Graus
Departamento: Teoría e Historia de la Arquitectura y Técnicas de Comunicacción
Universidad: Universitat Politècnica de Catalunya
Fecha de defensa: 28 mayo 2020
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La interacción entre habitante y arquitectura se produce, principalmente, a partir de la presencia física de las obras en el espacio. Sin embargo, las posibilidades reflexivas en torno a la disciplina no se agotan en tal aspecto tangible. La arquitectura es también un campo de producción cultural y tan importante como la materialización de edificios es la construcción de sentido(s) que permite su lectura e interpretación. En esta dirección, la presente investigación indaga en torno al concepto de representación y su manifestación en términos gráficos; un área de discusión propuesta como relevante, pues nos permite reflexionar sobre los límites de la propia arquitectura y sus posibilidades de interacción con aquella realidad que intenta intervenir.

En términos específicos, a partir de lo que aquí se denominan prácticas representacionales críticas, se plantea un cuestionamiento al rol asumido por la representación arquitectónica en el contexto de la modernidad. Una rol íntimamente ligado a la consolidación de la idea de proyecto y su carácter anticipatorio, que entiende al espacio como una disponibilidad y a las estrategias de representación como un ámbito simbólico de operación a distancia. Cuestionando esta postura, las prácticas representacionales aquí analizadas asumen la imposibilidad de una correspondencia exacta entre realidad y representación, discutiendo la pretendida autonomía de esta última, evitando suplantar al espacio tangible y sus cualidades. En este contexto, a través del análisis de Urban Re-Identification Grid (1953) de Alison y Peter Smithson; y The Manhattan Transcripts (1976-1981) de Bernard Tschumi –dos trabajos realizados en la segunda mitad del siglo XX, momento de revisión de los principios instaurados por la modernidad–, la investigación reconoce una apertura en el plano representacional respecto a la autorreferencialidad que suele predominar en la arquitectura. Se trata de una apertura que da cabida, que se nutre de las acciones de la vida cotidiana y sus acontecimientos, de las dinámicas de cambio que permanentemente reconfiguran nuestra lectura y comprensión de la realidad.

¿Es posible reconsiderar los alcances de la idea de proyecto en función de las estrategias de representación utilizadas?; ¿Podemos reconocer en la representación arquitectónica la capacidad de articular un diálogo entre las inquietudes disciplinares y las contingencias de la realidad, reconsiderando la distancia habitual que existe entre ellas?; ¿Pueden las representaciones convertirse en una herramienta crítica y reflexiva? Son las principales interrogantes que dan origen a una investigación que promueve una aproximación flexible al ejercicio arquitectónico, capaz de dialogar con la coyuntura sin renunciar al carácter propositivo del proyecto y sus especificidades. Así, se plantea que la relación entre representación y proyecto constituye un marco de reflexión relevante para aproximarnos al campo arquitectónico y su desarrollo en el contexto contemporáneo, cuya dificultad de aprehensión demanda a la arquitectura nuevas estrategias y procedimientos para operar en la complejidad.