La historia de la copia es tan antigua como la propia
historia del arte. Si Plinio el Viejo situó el origen de la pintura como el
anhelo de reproducir el perfil de una sombra, y Vitruvio hizo lo propio para la
escultura al describir el orden corintio como la vida que se abre paso desde la
muerte, la réplica a escala natural encarna las muchas paradojas por la que
transita una de las posibles vías para el arte de nuestros días.